Ese subcampeonato dejó marcas a fuego cuya impronta sigue vigente hoy día.
Ese día, Velez se dio cuenta que DESEABA SER CAMPEON de fútbol (y no solo institucional).
Podías tener el mejor estadio, el mejor césped, la mejor pileta olímpica pero....ser el mejor en el fútbol importaba....y mucho!!!
Y la prueba más cabal de ello es que terminó con un montón de gente ROMPIENDO los carnets del club (vaya figura para demostrar que no se sentían identificados con ese pedacito de papel que significa la pertenencia a una institución).
Dejando a un lado ciertas opiniones al respecto, lo real fue que ese año se formó un equipo formidable “ese equipo era extraordinario” decía Bianchi y fue la sensación del torneo. Ese equipo ERA el mejor, el campeón moral, el que debía ser campeón...pero no lo fue.
Las enseñanzas que dejaron los hechos fueron muchas. La principal virtud de Velez, es que supo capitalizarlas a futuro empezando por entender que salir campeón no estaba mal y no era patrimonio solo de otros.
Empezar a modificar esa parte de la filosofía de Don Pepe que tan buenos resultados en lo institucional le había traído “si querés salir campeón hacete de Boca o de River....Velez es otra cosa”, para sumarle nuevas hazañas ahora sí en lo futbolístico.
Llegó al tramo final del torneo como primero y cuando faltaban 2 fechas le llevaba 3 puntos a su escolta Independiente (recordar que antes se recibían 2 puntos por partido ganado).
En la anteúltima fecha, cayó de visitante ante Racing (dirigido por un histórico Velezano, Don Vittorio Spinetto) y llega a la última fecha para jugar de local contra Huracán un punto arriba de Independiente.
Los jugadores salieron a un estadio repleto de la familia fortinera a pleno y regalaban flores a la tribuna, todo el mundo festejaba de antemano dando por descontado el triunfo y la vuelta olímpica.
El partido terminó abajo 2-1 y el festejo se produjo en la cancha de Independiente donde se empezaron a poblar las tribunas a medida que la gente escuchaba por radio que Velez no podía revertir el resultado.
En las tribunas de Velez, muchísima gente ROMPIÓ LOS CARNETS.
El Mundo Velezano empezaba a darse cuenta que el club no debía ser solo cemento.
Si bien pasaron muchos años hasta plasmar en logros futbolísticos la grandeza de este club, desde nuestro punto de vista ESTE subcampeonato (que no fue el único en la historia, pero sí el más recordado) sirvió para reconocer cuanto se deseaba SER CAMPEONES.
Hasta la próxima
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